El cambio climático puede dañar la reproducción de la gamitana en la Amazonía

8 de setiembre del 2020

Por Jonatas da Silva Castro, con la colaboración de Maria Cecília Gomes y Vanessa Eyng.

 

 ¿Cómo afecta la calidad del agua a los peces y, en consecuencia, a la pesca y la vida de las poblaciones ribereñas? Los resultados presentados por el artículo recién publicado "Alta temperatura, el pH y la hipoxia provocan estrés oxidativo y perjudican el rendimiento de los espermatozoides de los peces amazónicos Colossoma macropomum" pueden ayudar en esta reflexión. En el artículo, los autores evalúan los efectos del cambio climático en la calidad de los espermatozoides del Colossoma macropomum, la gamitana, un pez de gran importancia para la región amazónica. El artículo completo está disponible en inglés.

 

La gamitana, como otros pescados, es una fuente importante de proteínas y nutrientes, además de garantizar ingresos a muchas familias. La gamitana se captura en ambientes naturales y también se reproduce en estanques de acuicultura dentro y fuera de la Amazonía.

Foto: José Ferreira
Foto: José Ferreira

 

En las comunidades ribereñas, como en la comunidad de Puña, la gamitana es un pez muy popular. Esta comunidad está ubicada a orillas del río Solimões, en el curso medio del río Amazonas, en Brasil. Ana Quino y Adelane Praia son agentes ambientales voluntarios en Punã y conocen muy bien la gamitana. “Hace treinta años, cuando iba a pescar con mis abuelos, tenía que ver cuando era abundante la gamitana. En la canoa solo llevábamos flechas y juncos para pescar. Pescabamos dos o tres gamitanas de 15 a 20 kilos. Como no había luz en ese momento, conservamos estos pescados con sal. Pasábamos dos semanas comiendo ese pescado. Cuando se acababa, salíamos a pescar nuevamente. Hoy tenemos la red, el arrastrero, el espinel para pescar, pero podemos ver que ya no hay la abundancia de antes”, recuerda Adelane. Al trabajar como agente ambiental, la pesca y el cuidado del agua están directamente relacionados. Ana va directo al punto: "Si el agua está mala, sabemos que los peces no durarán allí".

 

Lo que Ana observa en la práctica lo relata en términos más específicos el artículo: el éxito del proceso reproductivo del pez requiere de varias precauciones con el agua. El esperma de peces depende de la calidad del agua para que se produzca la fertilización. En el caso de los peces que se reproducen por fertilización externa, como es el caso de la gamitana, sus células reproductoras son liberadas al agua por los machos (espermatozoides) y las hembras (ovocitos). Como la reproducción depende totalmente del agua, el aumento de las temperaturas y la disminución de las precipitaciones como predijo el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (Informe especial del IPCC 2019, disponible en inglés), puede afectar directamente la reproducción de la gamitana.

 

Además de la reacción al aumento de la temperatura del agua, los autores del artículo buscaron evaluar cómo reaccionan los espermatozoides de esta especie amazónica a los cambios de pH y nivel de oxígeno disuelto. Así como afectan la reproducción y el desarrollo de los peces, estos factores también tienen un impacto en la calidad de vida de las poblaciones humanas que viven en estos entornos.  En prácticamente todas las comunidades, el río es la principal fuente de agua para consumo y uso doméstico. Los mismos criterios evaluados para los peces también afectan el agua destinada al consumo humano. Para que el agua sea potable, debe tener un pH de 6 a 9, por ejemplo. La temperatura del agua y el oxígeno disuelto en ella, en cambio, alteran su sabor, aunque no perjudican la salud.

 

En el caso de la gamitana, el objetivo de la investigación fue mostrar las consecuencias del cambio climático en sus células reproductoras. Para comprender los procesos de activación de los espermatozoides, se probaron diferentes temperaturas (entre 29 y 35°C) y pH (4 y 8), y un nivel constante de Oxígeno Disuelto (1 mg/L, que se considera un valor bajo en comparación a otras concentraciones donde se encuentran peces con regularidad). Se consideraron varios análisis para probar el efecto de estos factores ambientales. Primero, utilizando un microscopio óptico y un cronómetro, fueron realizadas análisis del tiempo y la tasa de movilidad a partir de la activación de los espermatozoides. Estos análisis son importantes para establecer la vida útil de estas células y cuánto tiempo alcanzan un ovocito. La literatura describe que la vida útil de los espermatozoides de los peces de agua dulce es de aproximadamente un minuto.

 

En segundo lugar, los investigadores también observaron la morfología de los espermatozoides. Con este análisis es posible verificar el daño causado por los cambios en la cabeza, flagelo y cola de los espermatozoides. Los análisis bioquímicos han verificado cómo los espermatozoides reaccionan a los factores estresantes a través del estudio de algunas enzimas.

 

En conjunto, estos análisis permitieron comprender que el aumento de temperatura y la disminución de oxígeno disuelto reducen la tasa de fertilización de las gamitanas. Los resultados también indican que el cambio climático aumenta el daño del ADN, que posiblemente se transmita a las siguientes generaciones de gamitanas, afectando la morfología de los espermatozoides, lo que provoca daño en la cabeza y especialmente en la cola, y afecta la movilidad de esperma para nadar. Así, la reproducción de las gamitanas en estos factores está aún más comprometida.

 

Los resultados de la investigación y las observaciones realizadas por los propios pescadores muestran la importancia de implementar medidas de adaptación al cambio climático, relacionadas con las estrategias de gestión pesquera y el seguimiento a largo plazo. Este esfuerzo requiere acciones conjuntas y articuladas, cada vez más urgentes.