Biodiversidad en Movimento

Aves uniendo continentes

 

16 de julio del 2020

Texto: Vanessa Eygn y Claudia Acosta

Muchas especies de aves son grandes migradoras. Migran en bandadas, cruzando el cielo y deteniéndose en diferentes áreas naturales donde paran para alimentarse y descansar. Muchas veces viajan de norte a sur, siguiendo el cambio de las estaciones. 

 

Como en tantos otros casos de migración de animales, los movimientos de las aves demuestran cómo los ecosistemas están interconectados. A escala intercontinental, la integridad de los ambientes y la disponibilidad de alimentos a lo largo de las rutas migratorias son cruciales para que las aves lleguen a su destino.

 

Una migración impactante es la de los martines purpúreos (Progne subis). Ellos viajan desde América del Norte, donde reproducen durante el verano del Hemisferio Norte, hasta América del Sur, donde otra vez aprovechan el calor y la abundancia de alimento durante el verano del Hemisferio Sur. 

 

Los martines purpúreos han desarrollado una relación muy cercana con las personas, y la gente los adora. En el Hemisferio Norte, hace mucho que ya no usan cavidades naturales para reproducirse, utilizan pequeñas casas de madera o calabazas que la gente les deja en los jardines de sus casas.

 

 

MACHO ADULTO © Alan MacEachren eBird S36955573 Macaulay Library ML 58496731
MACHO ADULTO © Alan MacEachren eBird S36955573 Macaulay Library ML 58496731

Esas pequeñas aves también llaman la atención en el Sur. Entre los meses de febrero y abril, las bandadas se asientan cerca de Manaus, en Amazonas, Brasil.  Llegan  al río Negro cuando el río está alto, ocupan arboles de islas cubiertas de agua. Su presencia, y principalmente sus vuelos al entardecer, son impresionantes y movilizan la gente de la región. Hay incluso iniciativas pequeñas de turismo relacionadas al avistamiento de aves.  En el video, acompañe el vuelo de los martines purpúreos en este ‘gran hotel’ en la región:

Observando aves

 

La observación de aves es una actividad popular en varios países. A muchas personas les gustan salir a mirar los pájaros. Esta es una práctica individual o de pequeños grupos, puede vincularse con iniciativas globales de observación de aves como eBird. Ebird es una  aplicación del Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell (USA). El proyecto es un ejemplo de cómo podemos generar más conocimiento a través de la participación ciudadana. eBird propone reunir a científicos, estudiantes y ciudadanos para generar datos  en una escala mundial para generar información para apoyar esfuerzos de conservación  nuestro planeta. 

 

Para el martín purpúreo, los datos de eBird muestran la abundancia de estas aves en distintos lugares a lo largo del año. Puedes consultar el mapa interactivo de abajo en este enlace

Mapa de abundancia del martín purpúreo (Progne subir). Elaboración: Cornell Lab of Ornithology
Mapa de abundancia del martín purpúreo (Progne subir). Elaboración: Cornell Lab of Ornithology

 

Si hay datos disponibles, visualizaciones son un importante recurso para entender los patrones de movimiento. La aplicación eBird reúne los datos recogidos por millones de observadores La amplia red de usuarios permite generar una mayor cantidad de datos para comprender cambios en las poblaciones de aves a lo largo del tiempo. 

 

Para comprender mejor los patrones de migración de los martines purpúreos, otras iniciativas hacen su rastreamento a través de un sistema de antenas de radio que los ubican mediante la señal  de chips transmisores. Martines purpúreos que recibieron los chips en Estados Unidos o Canadá son detectados cuando llegan a la región de Manaus, en Brasil.  Esas investigaciones hacen parte del Grupo de Trabajo Internacional de Martin purpúreo, que reúne diversos socios, como el Projeto Andorinha-azul,  el Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonía (INPA, de la sigla en portugués), de la Asociación por la Conservación del Martín Purpúreo, el  Instituto Butantan y la Universidad de Manitoba, en Canadá.

 

Las interrelaciones en el ambiente 

 

En el caso de los martines purpúreos en la Amazonia, la relación que las aves establecen con el ambiente pueden traer distintos benefícios.  En la confluencia de del río Negro con río Amazonas, el Encontro das Águas, en Manaus, Brasil, es una área de muchos encuentros. Por ahí pasan los martín purpúreos y  también los peces yaraquíes, importantes la seguridad alimentaria de las poblaciones ribereñas. 

 

Los martines purpúreos tienen una gran contribución para el ecosistema - su  impacto no parece evidente, pero están directamente relacionados con los peces y con el río. 300 mil aves produce excrementos que aportan nutrientes para el  río Negro, que es un río que tiene con pocos nutriente. El impacto en los peces todavía está siendo investigado. Este es el tema de la disertación de maestría de Jessica de Oliveira en el INPA (Brasil) con asesoría del profesor Mario Cohn-Haft, del Departamento de Biodiversidad y  Colecciones Zoológicas - Aves. Sus resultados todavía son preliminares. En investigaciones similares en otros ecosistemas (disponible en inglés), como por ejemplo en  ambientes de lagos o de costas marinas, hay evidencia de cómo la presencia de aves, y de sus excrementos, tiene efectos positivos para la abundancia de invertebrados, plantas y algas, aumentando también la cantidad de nutrientes en los sistemas acuáticos. Las investigaciones que ocurren ahora en el río Negro son la primera aproximación de este tipo para ecosistemas fluviales. 

 

Todas esas iniciativas nos muestran cómo las investigaciones participativas que complementan los esfuerzos de la ciencia tradicional son importantes cuando miramos escalas más grandes, como cuencas y continentes. Con un trabajo en conjunto, es posible empezar a comprender las relaciones y las migraciones que conectan todos esos distintos lugares.